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Somos Noro

"Hemos observado que la infodemia afecta a los pacientes que llegan más graves a los hospitales."

Luz Iscela Gámez Grijalva

Doctora del ISSSTESON

Fotografía: Ana Hop.

Retratos

Fotografía por Ana Hop.
Fotografía por Ana Hop.

"El tener que estar lejos de familia ha sido mi mayor reto.”

- Luz Iscela Gámez Grijalva
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Por Jesús Ibarra
SomosNoro

Entre los temas que mayor atención merecen para la epidemióloga, Luz Iscela Gámez Grijalva, está el de la infodemia que viene de la mano del COVID-19. La doctora de 36 años está preparada para externalizar su preocupación por este problema que suele afectar tanto a los pacientes contagiados como a sus familiares. Definida por la RAE como: “el término que se emplea para referirse a la sobreabundancia de información (alguna rigurosa y otra falsa) sobre un tema”; el concepto ha evolucionado en el contexto de la pandemia como un peligroso mecanismo de desinformación. Nuestra entrevistada ha podido constatar, a lo largo de 2020, que proveer de información verdadera a las personas en ocasiones ha logrado ser la diferencia entre la vida, la muerte y el consuelo. Cuando la cuestionamos sobre el problema que supone el mal manejo de la información, estas fueron sus apreciaciones. 

“Es muy difícil hablar sobre la infodemia. El paciente debería contar con información certera. Es complicado luchar contra las redes y toda la información mal intencionada. Es algo que no se puede controlar. Mi trabajo, sobre todo, consiste en dar la mejor información a los familiares y pacientes que se atienden en el hospital.”

Económica en el uso del lenguaje, Luz Iscela dedica un tiempo prolongado para exponer el tema. Como Jefa de Epidemiología del Centro Médico Ignacio Chávez, del ISSSTESON, tiene una carga de responsabilidad administrativa distinta a la de otros doctores. Su fuerza es moral y tiene el deber de señalarlo para que la gente tome conciencia sobre la capacidad de transmisión del virus y su grado de letalidad entre la población. 

“En muchos casos son los pacientes que llegan más graves quienes se ven afectados por la infodemia. Por hacer caso a información dudosa y seguir indicaciones que no sirven de mucho llegan tarde a recibir atención médica. Antes de acudir al hospital prefieren entrar al Internet y leen, o bien escuchan lo que les dicen personas que manejan información imprecisa y es así como las complicaciones en su salud se van agravando.”

Los motores

Luz Iscela sufre también el agotamiento característico no sólo de los doctores de tiempo completo, sino de las mamás que trabajan en el sector médico. El tiempo es escaso en la nueva normalidad, el contacto, a veces, distante. El amor y la unidad familiar mantienen el calor en sus relaciones personales. 

“He tenido que mantenerme casi 24/7 aquí en el hospital. Ha sido muy desgastante aunque también muy enriquecedor estar al frente de todo esto. Hemos aprendido más, nos conocemos mejor y trabajamos en equipo. El estar lejos de mi familia y no poder dedicarles el tiempo necesario ha sido lo más difícil.”

Es comprensible ver por qué. Ver a su familia reunida entorno a ella evidencia el amor que se tienen. Conoció a Alejandro Contreras, su marido, desde que tenían 15 años. Iniciaron su noviazgo cuando ella estudiaba Medicina y él la especialidad en Psiquiatría en el Centro de Estudios Universitarios Xochicalco, en Ensenada, Baja California. De la amistad y la afinidad profesional transitaron hacia un romance que terminó en matrimonio ya de vuelta en Hermosillo. Aunque al principio tuvieron que separarse por una temporada para cumplir con el internado, el servicio social y los estudios de especialización, hoy conforman una familia funcional, donde los motores de su existencia son Alexia y Emma, sus hijas de 6 y 2 años.

Experiencias

Tenía 26 años cuando surgió la primera pandemia del Siglo XXI: El brote de influenza H1NI, pero lo que tiene más en mente, ya que lo ha encarado desde su cargo actual, son los brotes de dengue en Hermosillo. Un mal característico del verano (transmitido por un mosquito) que ha dejado a su paso una estela mortal que aunque no de la magnitud del coronavirus, sí con una capacidad que en 2014 supuso una enorme presión en los servicios hospitalarios. Sin embargo, retoma el tema actual de COVID-19 y aprovecha para señalar otra de sus preocupaciones: la falta de interés entre la población para cuidarse y respetar las recomendaciones de los médicos.

“No es tanto una falta de aprecio, es una falta de conciencia. Se habla de la falta de empatía de un amplio sector de la sociedad, sobre todo las que organizan fiestas, reuniones, que se convierten en focos de infección.”

Sobre el visible repunte en Hermosillo consideró que es un reflejo de los descuidos entre la población, una prueba de que la nueva normalidad no es suficiente para educar sobre la importancia de la prevención y el dejar para otro año los intensos intercambios sociales que caracterizan a la gente de Sonora.

“Sí, están llenos los hospitales, es un repunte muy parecido al que ya pasamos en el verano. Los hospitales están casi al tope y todavía falta. Es por lo mismo, la falta de responsabilidad, que niegan los síntomas, están exponiendo a los demás. Causa angustia saber que hay personas así entre nosotros. Esto nos afecta por el número de pacientes que llegan y quedamos más expuestos como servidores de la salud.”

La doctora comentó que en la semana previa a esta entrevista, ingresó en su turno hasta 18 pacientes con el nuevo coronavirus, algo pocas veces visto en todo lo que va de la pandemia.

“La pandemia representa un gran reto y requiere que el aprendizaje que hemos obtenido se transforme en acciones. Queda mucho por hacer. Aun en el riesgo y el cansancio, nos enriquece mucho nuestro trabajo.”

El desafío no terminará pronto; sin embargo, con doctoras como Luz Iscela vamos de gane.

Guerreros del Sol

Conoce los perfiles de personas en la primera línea de batalla contra el COVID-19 en Sonora.
Un trabajo periodístico de Jesús Ibarra y fotografía de Ana Hop.