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Somos Noro

La profesional de la salud que se nutre del amor a su familia y su labor en los hospitales.

Grecia Vélez Mijares

Doctora del IMSS

Fotografía: Ana Hop.

Retratos

Fotografía por Ana Hop.
Fotografía por Ana Hop.

"Al cuidarnos cuidamos a los demás.”

- Grecia Vélez Mijares
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Por Jesús Ibarra
SomosNoro

Para la doctora Grecia Velez Mijares, ser mamá de una niña de dos años y cuidar a su papá es una carga adicional al arduo trabajo que realiza cada día enfrentando la pandemia en el Hospital General de Zona 14 del  IMSS. El volumen de trabajo viene acompañado de un ingrediente que le añade frustración, la actitud laxa de las personas ante el riesgo de contagio por COVID-19. Cada vez cuesta más procesar, ante la evidencia científica, que un amplio sector de la población no ha entendido que es la pandemia más letal que ha vivido la humanidad en más de un siglo. Velez Mijares egresó del Centro de Estudios Xochicalco, en 2009. Sí, justo en el año del brote de influenza H1N1 que también adquirió la categoría pandémica por parte de la OMS.

A sus 34 años de edad comenta que sus actividades de recreación en la nueva normalidad son muy sencillas, en realidad no son tan distintas a las de sus colegas: convivir con la familia, ir a caminar, pasear al perro. Una cotidianidad necesaria en un escenario de repunte en casos y con un desgaste palpable a lo largo ya de diez meses como personal de primera línea. 

JI: ¿Cuál es la principal lección que le deja el año pandémico de 2020?

GVM: Como lección personal deja muchas, entre las principales está valorar lo que tienes en tu casa. la perspectiva de la vida, lo corta que es y que muchas veces damos por hecho. A veces también la cuestión de la monotonía, que te vas perdiendo en ella en la carrera, pero te despierta muchos sentimientos al ver situaciones de este tipo.

¿Qué es lo que más ha experimentado con los pacientes? 

GVM: Ver esto a diario te despierta la humanidad, las ganas de ser amable con el paciente, empático con el familiar, tratar de comprender la desesperación y la angustia porque cualquiera puede estar en esa situación en algún momento.

¿Percibe algún tipo de desgaste en la valorización del trabajo médico?

GVM: Ahora nos están viendo como una fábrica. Empezamos a percibir a la gente más como pacientes que como personas. Los dejamos de ver como un número de cama, como una cosa más que hay que sacar del trabajo. Así como va subiendo nuestra empatía, va bajando en las personas. No comprenden, incluso llega a haber maltrato por parte de los familiares hacia nosotros. Falta de comprensión sobre nuestras necesidades, como el descanso al que tenemos derecho y que es parte de la secuencia para atender mejor a los pacientes y sus familias. Eso la gente no lo ve. Nos exige: lo tienes que hacer ya, me tienes que atender ahora. En realidad todo tiene un orden, un área. Todos somos humanos, se ha ido perdiendo la empatía en las personas y en las empresas, hemos carecido de apoyo como servidores de la salud. Nosotros tuvimos que organizarnos para salir adelante.

JI: La fatiga es visible entre sus colegas ¿usted cómo hace para superarla?

GVM: Es complicado porque aunque tú no quieras, la fatiga persiste. Los tiempos de descanso no son los óptimos, hay situaciones familiares también que te llenan de frustración por no poder descansar, no realizar todo lo que tienes planeado en un día, por ejemplo, en mi caso personal tengo pocos días libres, pero trato de hacer las labores domésticas. Creo que me ha ayudado mucho el hecho de valorar lo que tienes en casa, pese a que al principio me frustraba más. En este tiempo he aprendido a respirar profundo. Tienes el cariño de tu papá, de tus hijos y ayuda mucho saber que estás fatigada porque estás haciendo algo importante. Algo que también haces para mantener seguros a tus seres queridos. Convivir con mi familia es lo que más me ayuda en ese sentido para liberar un poco de estrés. Además, en mi tiempo hago manualidades, convivo con mi hija, platico con mi papá y otras cosas que me llenan de dicha.

JI: ¿Ve un cambio de actitud entre la población en un mundo postpandémico?

GVM: Lo que a todos nos gustaría es que hubiera un cambio, incluso desde lo moral hasta la educación civil de toda la población, pero la realidad de las cosas, atestiguando cómo se ha comportado la gente, no creo que vaya a cambiar nada y eso es muy triste. Si ahorita, en plena pandemia, siguen organizando fiestas, reuniones, viajes a la playa. Saben que si hay alguna restricción, ellos la violentan para salirse con la suya. No va cambiar nada, nos gustaría por supuesto, pero no lo veo probable. En un sentido más romántico sí me gustaría equivocarme, sería extraordinario. Y luego el tema de las vacunas. Espero que las personas las valore y se informe y no invente cosas alrededor de ellas pero también lo veo improbable.

JI: ¿Las campañas de desinformación abonan a la dificultad de educar sobre la gravedad del virus?

GVM: Eso te acarrea muchos problemas con el paciente al tratar de educarlo con la información correcta, te aleja y te comenta que no porque él ya lo leyó. Hay situaciones donde esta misma desinformación provoca conflictos en la consulta, provoca complicaciones de salud en los pacientes y casos de contagio porque hay personas que piensan, por ejemplo, que si te dio una vez ya no te volverá a dar. O porque creen que tienen los síntomas pero no se atienden. Esa información debería detenerse. Las noticias falsas son inútiles y al final de cuentas la población se queda con lo que mejor le conviene. Por ejemplo, si el encierro no les conviene, ese sector de población dice: yo leí que podíamos salir y se queda con esa versión y esta información es la que propaga. Pero la situación del virus se traduce en más contagios y aumenta la mortalidad. Es un grave caso esta situación de la desinformación. Pongo de mi parte y mis colegas también al informar bien a los pacientes y familiares, pero en ocasiones depende de ellos creer en ti que te formaste en la ciencia médica o seguir creyendo en las noticias falsas.

JI: Hermosillo atraviesa por su primer repunte en casos de COVID-19, ¿Cuál es la situación en su hospital?

GVM: El repunte es terrible en el corto plazo, vamos a estar igual que como estuvimos meses atrás; tuve guardia anoche y el área donde nos colocaron para hacer el hospital híbrido ya estaba llena. Pasamos algunas horas sin tomas de oxígeno cuando yo tenía pacientes que lo requerían. Este repunte ha venido en ascenso desde hace un tiempo, lo que pasa es que ha sido ‘pseudolento’ pero nunca ha parado de subir, se estancó pero ahorita está volviendo a subir. Hay un alza, pero de los casos graves, que es lo que más cuenta la gente, cuando hay también muchos casos asintomáticos por ahí, o mucho caso leve que se aisló en su casa y no llegó al hospital. Entonces lo que se está viendo es el repunte de los casos graves, pero contagios siempre hubo y ha habido bastantes, por ejemplo ayer en una sola guardia ingresé  ocho, más los cuatro pacientes que recién habían ingresado, son bastantes, son muchísimos. Sí se ve un panorama hospitalario difícil, vamos a estar igual de llenitos que hace un par de meses.

¿Alguna reflexión que desee añadir para la audiencia de SomosNoro?

Nos hace falta mucha educación como sociedad, me gustaría que todos pusiéramos de nuestra parte. Si todos pusiéramos nuestro granito no estaríamos tan al límite. ¿Cómo hacerlo?, siguiendo las indicaciones; quedarte en casa; el uso del cubrebocas; el aseo de manos; respetar las condiciones en las tiendas para que no las cierren y sobre todo donde encontramos artículos de primera necesidad, como la comida y la higiene personal. No necesitamos que el Gobierno nos ponga toques de queda, no necesitamos nada de eso, necesitamos educarnos, tener comprensión, empatía de que no sólo somos nosotros para que podamos cuidar a los demás, es pensar en el prójimo no sólo en uno. Pensar en tu familia y que tus médicos y trabajadores de la salud también.

Ha sucedido en otras partes del mundo y en nuestro mismo país. De seguir las recomendaciones que la doctora nos hace podríamos lograr que la enfermedad no pegue tan fuerte y mine las capacidades hospitalarias y eso se traduzca en tanta tragedia por la pérdida de vidas.    

Guerreros del Sol

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Un trabajo periodístico de Jesús Ibarra y fotografía de Ana Hop.