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Somos Noro

"No hay vuelta atrás, todo ha cambiado. Estamos en un mundo diferente a causa de esta pandemia."

Alejandra Nayeli Intriago Corrales

Doctora del IMSS

Fotografía: Ana Hop.

Retratos

Fotografía por Ana Hop.
Fotografía por Ana Hop.

"La pandemia va a dejar una huella muy importante en todos."

- Alejandra Nayeli Intriago Corrales
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Por Jesús Ibarra
SomosNoro

Desde su posición como urgencióloga, Alejandra Nayeli Intriago Corrales ha estado jugando a vencer todo lo que se interpone en su camino para salvar vidas. La angustia, el duelo, la taquicardia. Todo se acumuló en menos de nueve meses. Desde el 16 de marzo está en la primera línea de respuesta en un hospital del IMSS en Hermosillo; la dependencia que más casos y defunciones ha reportado en todo Sonora ante la Secretaría de Salud. En un proceso marcado por el agotamiento, a esta doctora nada la detiene. Afirma que a sus 37 años de edad, su trabajo es el impulso que la transforma en las paredes del hospital atendiendo con energía a pacientes con COVID-19. Ha sido testigo de varias muertes a causa de este mal. También vivió, en carne propia, el deceso de su cuñado que la sumió en un complicado proceso de duelo. Casi un trauma cuando se combinó con la obligación de ir a laborar días después. Aún existen los espacios con su esposo, su único hijo y su mascota, una perrita de nombre ‘Pinky’ que suele cargar en los brazos.

“Mi hijo requiere atenciones específicas de educación y en ocasiones nuestra angustia la reflejamos y él lo absorbe todo: mamá, no te puedo abrazar porque vienes contaminada, me dijo un día.” 

Vivir esta experiencia, combinada con una partida y la reinfección por COVID-19 de su suegra, le han conferido un rol de líder en su familia para tomar decisiones fuertes. Originaria de la Ciudad de México, ha encontrado, en Ciudad Obregón primero y ahora en Hermosillo, una estabilidad sin la cual no habría soportado el trecho más intenso de la pandemia.

JI: ¿Cuál es la experiencia más traumática que ha enfrentado a causa de la pandemia?

ANI: Mi cuñado se enfermó, mi único cuñado. Era una persona joven sin factores de riesgo específicos. Duró una semana enfermo y no dio tiempo de nada. Falleció. Me tocó estar del otro lado. Para mí fue un golpe muy duro por tener que alejarme del otro lado también. Este hecho fue un parteaguas en lo personal. Regresar al trabajo, tener un golpe emocional y enfrentar la situación interna de mis pacientes, fue muy difícil de manejar por la carga emocional que uno trae. Pasas por muchos sentimientos con los pacientes. El dolor, la angustia, la impotencia, el querer ayudar y tener amarradas las manos porque al final no hay una cura. Se nos vino la oleada de la pandemia y se juntó todo; el estrés, el cansancio físico. Te das cuenta de cómo tus compañeros se están enfermando. Ves cómo tu equipo de trabajo se está debilitando. La mayoría de nosotros, los trabajadores de la salud, despertamos en la noche y no podemos dormir. La angustia te causa taquicardia. De sólo pensar en llegar al hospital te pones mal, pero vas madurando el sentimiento, trabajas en ti de manera interna para soportar y aguantar todo esto. En mi caso, como mujer, tengo que estar al pendiente de mi casa, mi hijo, mi esposo. Mi mamá, afortunadamente no se ha enfermado.

JI: El repunte en Hermosillo es cada vez más claro ¿Qué tan preparados están en su hospital para hacerle frente?

ANI: Es algo confuso. Estamos preparados, sí. ¿Con más recursos?, ¡No!. Las farmacéuticas y las entidades administrativas no dan abasto con los medicamentos. El comportamiento ha variado mucho, ya está aumentado de nuevo. Lo que he percibido es que la población aprende de cierta manera y ya no acude tanto por cuestiones que no son tan necesarias o cuando las personas vienen es porque hay una complicación y se van a quedar hospitalizadas. Los pacientes que ya están llegando lo hacen con complicaciones y por ende su mortalidad es mayor. No sé si sea tanto el número de personas infectadas, pero sí considero que va ser más letal. Las personas que se han reinfectado y llegan porque dieron positivo otra vez (aunque sea asintomático), les ha ido un poco más mal. Estamos hablando de gente más joven y sin tanto factor de riesgo. En la primera oleada vimos gente mayor y con más factores de riesgo, ahora vemos que ya no necesitas tener un factor de riesgo específico para que se comporte igual que en otras personas.

JI: ¿Qué hace usted para soportar el desgaste de este repunte?

ANI: Trabajo los puros fines de semana. Trato de enfocarme en mi casa, mi familia, hago ejercicio y salgo a caminar con mi mascota. Veo a mi familia, pero trato de no tener contacto con la información, no veo estadísticas. no quiero contaminarme ni alertar de más. Me dieron ganas de dar de baja cuentas de redes sociales para aislarme de todo. 

JI: ¿En realidad vamos a regresar a la vieja normalidad?

ANI: La verdad no creo que vuelva a existir como tal. Considero que uno como médico se reeducó con los protocolos, tratamientos y el cuidado personal. Con cosas que siempre hemos tenido pero probablemente con la práctica bajamos la guardia porque estábamos acostumbrados a atender ciertas enfermedades que nos daban un poco más de seguridad. Que volvamos a tener el tiempo como antes, quizá eso probablemente se logre. Pero uno como médico ya cambió. No sé si vayamos a volver a la normalidad. Creo que el COVID dejará una huella muy importante en todos nosotros. 

Lo que pronto no se acabará es la esperanza. El tránsito completo hacia la nueva normalidad llegará a nuestras vidas en algún momento.

Guerreros del Sol

Conoce los perfiles de personas en la primera línea de batalla contra el COVID-19 en Sonora.
Un trabajo periodístico de Jesús Ibarra y fotografía de Ana Hop.